Quemaduras en periodo estival

En el periodo estival aumentan significativamente las quemaduras cutáneas, especialmente las producidas por la exposición solar excesiva. La piel, órgano más extenso del cuerpo, cumple funciones de protección, regulación térmica y sensibilidad. Existen algunas medidas que permiten prevenir o disminuir el riesgo de insolación (Eritema Solar):

  • Utilizar protector solar de amplio espectro (UVA/UVB) con SPF 30 o más cada 2 horas
  • Evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00
  • Usar ropa protectora como sombrero o ropa liviana que cubra la piel

¿Cuándo buscar atención médica?

  • Flictenas grandes (ampollas)
  • Fiebre o escalofríos
  • Mal olor en la zona afectada
  • Dolor intenso o empeoramiento del cuadro

Primeros auxilios ante una quemadura leve

  • Aplicar paños húmedos en la zona afectada
  • Utilizar analgésicos habituales
  • Evaluación médica si no hay mejoría

Quemaduras y Nutrición

 La alimentación cumple un rol relevante en la recuperación de la piel dañada. Es aporte en el tratamiento, particularmente entregando nutrientes de buena calidad, del siguiente modo:

  • Temperatura de alimentos y condición general del paciente, promoviendo una buena hidratación, ya que hay pérdida de líquidos a través de la piel, esta, de diferente intensidad. Se suele buscar alimentos frescos
  • Facilidad para la alimentación, a través de líquidos, jugos naturales, fruta debido al adecuado aporte de vitaminas, antioxidantes y energía, que contribuyen en la salud de los tejidos afectados.
  • Alimentos proteicos, que den material al cuerpo para regenerar los tejidos dañados.
  •  Carga adecuada de grasas saludables, que favorezcan un vaciamiento gástrico normal, con un aporte energético según gasto metabólico y que finalmente contribuya a la recuperación de la persona que sufre de la quemadura.

Las quemaduras pueden generar malestar emocional, ansiedad o preocupación por la imagen corporal. El autocuidado, la escucha del propio cuerpo y el respeto por los tiempos de recuperación física y/o emocional son fundamentales para una mejoría integral.

No olvidar que estas son solo sugerencias y que cada persona debe recibir indicaciones de tratamiento individual.

Equipo SAIS

Jefatura nacional de salud.